Controlar la artritis es posible

 

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune que puede ser progresiva e incapacitante si no se atiende a tiempo o no se logra controlar. Este tipo de artritis ocurre mayormente en mujeres entre 30 a 50 años de edad, sin embargo, puede desarrollarse en niños, jóvenes y adultos mayores. De hecho, entre las medidas de calidad de HEDIS está el tratamiento farmacológico antirreumático para pacientes de 18 años o más que fueron diagnosticados con artritis reumatoide y que recibieron al menos una receta ambulatoria para un medicamento antirreumático modificador de la enfermedad durante el año.

 

El diagnóstico precoz y el control adecuado pueden ayudar a las personas a aliviar el dolor, mejorar su funcionamiento físico, mantenerse productivas y bajar los costos del cuidado médico. Para el manejo adecuado del paciente se requiere promover e identificar alternativas de tratamiento que disminuyan el dolor y los síntomas que pueden afectar la funcionalidad diaria. 

 

Estudios han demostrado que el ejercicio disminuye el dolor, mejora el funcionamiento y retrasa la aparición de discapacidades propias de la enfermedad. Se recomienda realizar ejercicio moderado durante al menos 30 minutos 5 veces por semana o más, en sesiones de 10 minutos cada una.

 

Aunque no existe cura para la mayoría de los tipos de artritis, un diagnóstico temprano y un tratamiento apropiado son importantes, especialmente en los casos de artritis inflamatoria. El uso temprano de medicamentos modificadores de la enfermedad puede afectar el desarrollo de la misma. Ante la presencia de síntomas de artritis, se deben realizar las pruebas necesarias e iniciar el tratamiento apropiado para controlar la enfermedad lo antes posible, sin dejar a un lado el asistir al paciente para lograr la adherencia al tratamiento de manera que obtenga mejores resultados.

 

Volver a Noticias MSO

 

 

Arriba